Revista Plataforma
María del Carmen Razo
María Begoña Saínz
Pensar sobre los futuros implica una reflexión sobre entes intangibles, que no existen (en el presente), pero aún así, se realizan actos o procesos de anticipación. Esto no es algo ajeno al diseño o al arte, ya que ambas son disciplinas que se hacen visibles a través de procesos proyectuales, es decir, que se planifican con antelación, incluso desde la incertidumbre o la intuición. Son procesos que se van configurando desde el análisis de las condiciones actuales y de decisiones conscientes que derivan en la creación de nuevos conceptos que en ocasiones se asocian con la atemporalidad con la intención de permanecer relevantes, a pesar del paso del tiempo. En este sentido, las prácticas creativas, ya sea desde el ámbito académico o profesional, participan inevitablemente en la configuración de futuros posibles, porque su quehacer se fundamenta en metodologías que contemplan el análisis sistemático de situaciones, muchas veces hipotéticas, para comprender la complejidad de entornos actuales multidimensionales, e incluso del pasado, para construir y mejorar los del futuro.
Incorporar este enfoque desde el marco educativo y profesional del arte y del diseño fomenta procesos más reflexivos, y de cierta manera predictivos, porque permite el desarrollo de competencias para la toma de decisiones informadas en la construcción de futuros plausibles, estratégicos, esperanzadores, prometedores, ampliando la creatividad más allá de la respuesta instantánea al favorecer el pensamiento crítico y prácticas estratégicas y responsables. Implica promover la creación de escenarios nuevos desde un análisis racional y de la realidad, colaborar entre disciplinas y actores diversos, recurrir a la experimentación y a la especulación como prácticas permitidas, y creer en las bondades que proveen disciplinas como el diseño y el arte para intervenir conscientemente en el equilibrio del bienestar humano desde componentes clave en lo político, económico, social, tecnológico, legal y ambiental.
Lo cercano y lo lejano, lo inmediato y lo tardado, lo esperanzador y lo desesperanzador, lo planeado y lo accidentado, lo esperado y lo inesperado. El destino, la superstición, la tecnología, la deshumanización, la evolución y la extinción. No se puede tomar control de lo que sucederá en el futuro, sin embargo, las buenas prácticas académicas y profesionales que se realizan en tiempo presente, generarán consecuencias positivas en el futuro del diseño y del arte.
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